En una clase de inglés, no solo importa qué se enseña, sino también quién habla más. Aquí aparecen dos conceptos clave: Teacher Talking Time (TTT) y Student Talking Time (STT).
El TTT es el tiempo en que habla el profesor. El STT es el tiempo en que habla el estudiante. Aunque parecen conceptos técnicos, tienen una consecuencia muy práctica: si el profesor habla demasiado, el estudiante practica menos.
El inglés se aprende usándolo
Aprender inglés no consiste únicamente en memorizar reglas gramaticales o entender explicaciones. El idioma es una habilidad comunicativa. Por eso, necesita práctica constante, corrección y repetición en contextos reales.
En una clase uno a uno, el estudiante debería tener muchas oportunidades para hablar, intentar, equivocarse, reformular ideas y recibir retroalimentación. Si el profesor domina la conversación, la clase puede parecer útil, pero el estudiante no está desarrollando suficiente fluidez.
El profesor debe facilitar, no dominar
Un buen profesor de Business English no convierte la clase en una exposición larga. Su rol es guiar, preguntar, corregir, expandir vocabulario y crear situaciones donde el estudiante use el idioma activamente.
En Instituto Competent entendemos que el estudiante debe ser el protagonista de la clase. El profesor aporta estructura, claridad y retroalimentación, pero quien necesita producir inglés es el profesional que está aprendiendo.
Hablar más mejora tu fluidez
Mientras más hablas, más necesitas buscar palabras, organizar ideas y construir frases. En ese proceso aparecen dudas reales: “¿Cómo digo esto?”, “¿Está bien esta frase?”, “¿Existe una forma más profesional de decirlo?”.
Esas preguntas son valiosas porque nacen de tus propias ideas. Por eso, el vocabulario nuevo se vuelve más significativo y más fácil de incorporar.
Si estás tomando clases de inglés uno a uno, procura que tu STT sea mayor que el TTT. Hablar más que tu profesor no es un detalle: es una estrategia clave para mejorar tu fluidez, seguridad y comunicación profesional.